lunes, 25 de abril de 2016

Primera terapia génica exitosa contra el envejecimiento humanno

La directora general de Bioviva USA Inc, Elizabeth Parrish, afirma ser el primer ser humano en la historia del mundo en tener éxito al revertir los efectos del envejecimiento natural - gracias a la terapia génica experimental proporcionada por su compañía.

Parrish se sometió a las primeras terapias con genes en el 2015 - una diseñada para protegerse contra la reducción de la masa muscular, y la otra para combatir el agotamiento de las células madre debido a las enfermedades relacionadas con
la edad.

Al principio todo se hizo para demostrar que la terapia génica de su compañía era segura, los resultados - en caso de que demuestren ser eficaces a largo plazo y soporten el escrutinio científico - sería la primera demostración con éxito de alargamiento de los telómeros en cualquier ser humano.


"Las terapias actuales sólo ofrecen beneficios marginales para las personas que sufren de las enfermedades del envejecimiento. Además, la modificación del estilo de vida ha limitado el impacto en el tratamiento de esas enfermedades. Los avances en biotecnología es la mejor solución, y si estos resultados son cercanamente correctos, hemos hecho historia", comenta Parrish.

Para tal fin, incluso Parrish está consciente de que más investigación es necesaria para verificar los métodos; sin embargo, si se verifica, este trabajo será realmente revolucionario.

Los telómeros y el envejecimiento:

Los telómeros son segmentos cortos de ADN que se encuentran en los extremos de cada cromosoma. Estos actúan como "amortiguadores" para evitar el desgaste en el envejecimiento natural. Pero con la división celular, los telómeros eventualmente se ponen demasiado cortos para proteger el cromosoma, cuando esto sucede, se produce el llamado mal funcionamiento que conduce al envejecimiento.




Cómo trabaja el tratamiento:

La base para el éxito de la terapia génica de Parrish está relacionada con las puntuaciones de los telómeros - que se calculan en función de la longitud de los telómeros en las células blancas de la sangre (linfocitos T). Los puntajes más altos indican las "células más jóvenes". 

Comparando el promedio de los linfocitos T en la población estadounidense dentro de un mismo rango de edad, 44 años, Parrish afirma que las terapias génicas a las que se sometió demostraron que revertieron 20 años de acortamiento en los telómeros.

Bioviva todavía está monitoreando cuidadosamente la sangre de Parrish, y continuará haciéndolo en los próximos meses, e incluso años, para asegurar que el éxito visto en los leucocitos se puede traducir a otros tejidos y órganos del cuerpo; o simplemente si los efectos se pueden replicar de forma segura en otros pacientes humanos.



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