jueves, 6 de noviembre de 2014

Escuchar música triste podría ayudar a superar el dolor emocional

¿Por qué elegimos escuchar canciones tristes, cuando hay un montón de melodías alegres para elegir?


Un equipo de psicólogos de la Universidad Libre de Berlín en Alemania decidió investigar la ciencia detrás de las melodías melancólicas mediante un análisis a la forma como nos hacen sentir.

Se reunieron datos de 772 participantes, entre ellos 408 de Europa y el resto de Asia y América del Norte. Se le pidió a cada participante responder una encuesta sobre la frecuencia con la que escuchan música triste, en qué situaciones lo hacen, y cómo se sienten cuando están escuchando.

Los investigadores encontraron que, una amplia gama de emociones complejas y parcialmente positivas, como la nostalgia, la tranquilidad, la ternura, la trascendencia y el cuestionamiento, eran experimentadas al escuchar música triste. Los datos revelaron que la nostalgia era la emoción más frecuente, percibida por el 76 por ciento de los participantes, mientras que la tranquilidad ocupó el segundo lugar con un 57,5 por ciento.

Buenas emociones:

¿Pero que tienen en común las emociones encontradas?, según los expertos,
son emociones sanas y saludables. Así comenta la psicóloga Liila Taruffi en el informe. "La tristeza evocada por la música puede ser apreciada no sólo como una gratificación abstracta, sino que también juega un papel en el bienestar, proporcionando consuelo, así como la regulación de los estados de ánimo y las emociones negativas".

El estudio también reveló que un alto número de participantes reportó escuchar música triste en situaciones de estrés emocional o cuando se sienten solos, por lo que podría ser una forma de automedicación. "Para la mayoría de las personas, el compromiso con la música triste en la vida cotidiana está correlacionada con su potencial para regular los estados de ánimo y las emociones negativas, así como para proporcionar consuelo", añaden los investigadores.

Estos hallazgos parecen tener alguna relación con la investigación anterior en música triste, la cual sugiere que al escucharla, se puede cambiar la química en nuestro cerebro para ayudarnos a superar nuestro dolor. Según David Huron, un profesor de música en la Universidad de Ohio en los EE.UU., escuchar música triste probablemente causa un aumento de la hormona prolactina en el cerebro.

La prolactina es una sustancia química que se utiliza para ayudar a frenar el dolor, y que también está presente durante algunas actividades básicas humanas.

El estudio se encuentra publicado en PLOS ONE



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