viernes, 7 de marzo de 2014

Escuelas flotantes en Nigeria y botes educativos en Bangladesh

Aunque los habitantes de la localidad de Makoko, un suburbio ubicado en Lagos, la capital nigeriana, han vivido durante años en casas levantadas en pilotes sobre el agua, últimamente  han sufrido los estragos del cambio climático y sus consecuencias. El aumento en los niveles del mar y las lluvias tropicales han hecho más frecuente el problema de inundaciones, esto ha llevado a que algunas mentes creativas trabajen para encontrar soluciones de vivienda, y de instalaciones que permitan el desarrollo de actividades importantes como el estudio para los habitantes de la zona.

La compañía de diseño y urbanismo NLÉ,  junto al arquitecto nigeriano Adeyemi Kunle, se encargaron de materializar el proyecto de escuelas flotantes; unas estructuras de madera de 3 pisos, con 10 metros cuadrados de base y 10 metros de alto, levantadas sobre 256 barriles de plástico que les permite mantenerse a flote. 

Cada construcción que individualmente puede recibir hasta 100 alumnos, posee paneles solares apostados en el techo para su propio consumo de energía, además de un sistema de recolección de aguas lluvias para cubrir parte de su gasto habitual.





La primera escuela de este tipo abrió sus puertas en la primavera del 2013. Adeyemi está trabajando para que esta clase de construcciones pueda ser la solución de vivienda para más de 100.000 habitantes de la zona, y para otras ciudades costeras en África, dado que este modelo de estructuras resultan más económicas que las viviendas levantadas sobre tierra firme.

Esperanza en Bangladesh:

Las conocidas inundaciones que se presentan cada año en esta nación del sur de Asia, golpeada durante décadas por las lluvias monzónicas y los devastadores ciclones, dejan entre sus innumerables problemas al igual que Nigeria, el difícil acceso a la educación.

Afortunadamente en la actualidad, la organización Shidhulai Swanirvar Sangstha, puso a disposición una flota de 55 barcos escuelas, dotados de paneles solares fotovoltaicos, computadoras con conexión a internet, biblioteca y un sistema para cargar unas linternas que los estudiantes pueden llevar a casa, y así realizar tareas durante la noche.

Los botes que tienen una capacidad de hasta 30 personas, recogen los alumnos en cada una de sus casas, y al terminar la jornada, los llevan de regreso a sus lugares de vivienda. 

La admirable labor que beneficia la zona de humedales en el noreste del país conocida como Chalan Beel, también sube a sus barcos a padres y aldeanos del área para ser instruidos con lecciones de salud, nutrición, agricultura, cambio climático, derechos de la mujer, entre otras temáticas. 

Esta organización sin ánimo de lucro, también está brindando a la comunidad barcos-hospitales que recorren todo el lugar para brindar asistencia médica.



Los mencionados casos son tan solo una pequeña muestra de los muchos problemas que afrontan las comunidades más vulnerables alrededor del planeta, sin duda hay demasiado por hacer, aún así, las anteriores iniciativas brindan un poco de esperanza al mundo, sugiriendo que podemos lograr mucho con labores y acciones de ayuda social, educativa, y la transformación de las sociedades desde los valores y las mejoras de calidad que fomenten el desarrollo.


-DESCUBRE TU MUNDO-

2 comentarios:

  1. Me ha encantado el artículo, estaba buscando información sobre la escuela de Makoko para un blog que estoy empezando pero que aún solo contiene artículos ajenos ( descarti.com) y gracias a ti he conocido lo de las escuelas de Bangladesh, Gracias.

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    1. Un gusto que haya sido de tu agrado, mucho éxito con tu blog.

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