martes, 21 de enero de 2014

En imagen: la red cósmica del universo es vista por primera vez


Por primera vez, los astrónomos fueron capaces de ver una cadena de gas caliente conocida como un filamento que se cree, es parte de la estructura subyacente misteriosa que dicta la disposición de todas las estrellas y galaxias en nuestro universo.

Los científicos creen que la materia en el universo está organizada en una estructura similar a una red gigantesca. Esto se llama la red cósmica.

Hay firmas de esta estructura en la radiación remanente (sobrante) del Big Bang y en el diseño del universo mismo. Sin alguna misteriosa fuerza que tire la materia visible en esta red, las galaxias serían esparcidas al azar en todo el universo. Pero no es así.

Podemos ver que las galaxias se encuentran en grupos y estos grupos se reúnen en grupos más grandes.

Los modelos de computadora nos dicen que esos cúmulos de galaxias están unidos por largos filamentos de gas caliente y la materia oscura, una sustancia misteriosa que no podemos ver, ya que no irradia o dispersa la luz, pero que constituye la mayor parte de la red.


Se cree que el flujo de gas y materia oscura a lo largo de los filamentos forman cúmulos de galaxias, donde los hilos se cruzan. Así los filamentos son importantes porque representan lo que el universo se ve como a gran escala. El problema es que, a pesar de que técnicamente deberíamos ser capaces de ver los filamentos de gas caliente, estos son muy difíciles de detectar.

Para encontrar esta línea de gas, los astrónomos fueron capaces de tomar ventaja de una masa extremadamente brillante de la energía y de la luz conocida como un cuásar.

La luz de un cuásar situada a 10 millones de años luz de distancia - actuaba como una " linterna " para ver el resplandor del gas circundante y así obtener la imagen, informaron los investigadores el 19 de enero a la revista Nature. Esto incrementó la radiación Lyman alfa que emite gas hidrógeno a niveles detectables sobre una gran porción de la región.

En resumen, utilizando el Telescopio Keck en Hawai, los investigadores Sebastiano Cantalupo y Xavier Prochaska, de la Universidad de Santa Cruz, California, detectaron una gigantesca nebulosa de gas, dos veces más grande que cualquier nebulosa observada, extendiéndose a lo largo de 2 millones de años luz. Debido a la presencia del cuásar cercano UM 287, una fuente astronómica de energía electromagnética, la nebulosa se encontraba iluminada.

-DESCUBRE TU MUNDO-


No hay comentarios: